Amigas para cambiar el mundo

Cambiar el mundo;  lograr la paz.  Es difícil imaginar que tan grandes proyectos puedan ser logrados si todas las mujeres del mundo tienen un grupo de amigas…pero esta preciosa utopía es precisamente lo que Jean Shinoda Bolen, médica, analista junguiana y gran visionaria del alma femenina, propone para este milenio.  Y es precisamente  eso lo que hoy quiero compartir contigo.

 

Hace algunos años recibí un power point que hablaba de un estudio realizado en alguna universidad de los Estados Unidos acerca de el poder sanador de la amistad entre mujeres.  Entre imágenes ochentosas y música romanticona explicaba verdades universales, que todas podemos comprender pero probablemente nunca nos detuvimos a pensar.  El hecho de que tener amigas cura.  Tan simple como eso.  El estudio consistió en comprobar la existencia de una hormona, la oxitocina, que se activa en las mujeres ante una situación estresante.  Esta hormona nos lleva a proteger a nuestros niños y a juntarnos a compartir con otras mujeres.  Desde mi perspectiva, sé que en momentos difíciles necesito un cafecito o aunque sea una visita telefónica con una amiga.  Y que una vez que hablé de eso que me tenía tan angustiada, todo toma perspectiva y la misma situación se torna vivible.

En este verano, me puse a pensar sobre este fenómeno y tomé contacto con la maravillosa obra de Jean Shinoda Bolen, que casualmente me había acompañado en mis años de adolescencia y estudiante compulsiva.   Así llegué a un pequeño y maravilloso libro," el millonésimo círculo".

La autora parte desde ese famoso estudio y plantea una oportunidad de oro para las mujeres que habitamos la tierra en esta era post feminista.  Muchas de nosotras tenemos la suerte de haber recibido una formación académica igual a la de los hombres que nos acompañan, esto nos da la oportunidad de producir el gran salto evolutivo que nos permita derrocar el modelo patriarcal, que lamentablemente no por obsoleto es menos vigente.  Pensemos en las principales religiones, judíos, cristianos y musulmanes hablan de un Dios Padre, con todas las características  masculinas que le son propias.  La divinidad femenina queda relegada a "cultos", ni siquiera religiones, y por lo tanto a una desvalorización intrínseca de las características de la mujer.   Al fin y al cabo salimos de una costilla y armamos flor de revuelo con la manzanita.  Seguramente nos lo tenemos merecido.  O no... 

La fórmula que propone Jean en su obra, y en su vida, es la formación de Círculos de mujeres.  Simplemente mujeres sin ningún rol jerárquico, que se unan para conversar de sus vidas.   Como las amigas curan, esto mejorará sus existencias desde la primera reunión,  haciéndolas sentir más acompañadas, más felices, y por lo tanto, mejorar las vidas de todos cuantos las rodean.  Si cientos y cientos de miles de círculos funcionan con regularidad, la fuerza sanadora crecerá exponencialmente, simplemente porque las mujeres tendemos a colaborar entre nosotras y con quienes nos rodean.  Somos tejedoras .  Sabemos crear redes de cooperación.  Negociamos de manera ética.  Naturalmente sabemos compartir.   Pero muchas veces relegamos todas esas virtudes para dentro de nuestras casas.  Es hora de compartirlas, y es hora de que  las instituciones, la política y el mundo entero reciba estos dones.  Recuerdo la frase de la gran emprendedora social Anita Roddick: "Si una mujer puede decidir quíen recibe el último caramelo, si un niño de 4 o uno de seis años, ella misma puede negociar cualquier contrato en el mundo."  No existe mejor lugar para ganar impulso que un círculo de mujeres con un centro sagrado, todas tenemos espíritu de brujis y sabemos hacer un ritual.

 

 

Cómo comenzar

Si te sentiste inspirada por este artículo, te recomiendo que no descanses, ya mismo tomes lapiz y papel pensando en mujeres que puedan compartir este sueño.  Te vas a sorprender de las respuestas.  Organizá una reunión y  té o lo que quieras mediante, proponeles esta idea.  Simplemente crear un círculo de mujeres para compartir la vida.  Deben pensar en un lugar adecuado y sin interrupciones, una frecuencia acorde a todas y una duración, es decir una hora de comienzo y una de finalización.   Aca te dejamos de regalo unos principios extraídos de el sitio www.themillionthcircle.org.   

Si necesitás ayuda, contá conmigo, escribime a ana@aromasdelalma.com.

 

Recursos 

El millonesimo círculo, Jean Shinoda Bolen, ed. Kairos

Mensaje urgente a las mujeres, Jean Shinoda Bolen, ed. Kairos 

 

Si lees inglés, no te pierdas estos sitios de internet: www.millionthcircle.org  y www.gatherthewomen.org

 

Principios para círculos de mujeres:

  • Crea un espacio sagrado:  Tanto física como mentalmente, prepara un espacio para que las participantes puedan acomodarse en círculo, con un altar o alguna pieza central colocada en el medio.

  • Escucha con compasión y buscando la sabiduría:  Presta tu oído sin segundas intenciones;  evita la formación de juicios y chismes.  No trates de encontrar  significado ulteriores en lo que se dice.  

  • Habla desde tu corazón y tu propia experiencia:  Una por vez, habla hacia el centro del círculo, es decir a todas y no a alguien en particular.  Ofrece tu experiencia y tus sentimientos al círculo.  No aconsejes, comparte.  Si es necesario utiliza un objeto para hablar. Esta es una buena forma de asegurar que todas sean escuchadas.

  • Invita al silencio y a la reflexión cuando sea necesario:  Dentro de ti y en el círculo.  Esto implica escuchar tu guía interior  antes de hablar.  También es bueno pedir silencio y reflexión en el grupo cuando es necesario.

  • Responsabilízate por tu experiencia y lo que compartes en el círculo:  Debes ser conciente de lo que dices y no dices y el impacto que pudiera tener esto sobre el círculo.   Verifica en tu interior que las expectativas puestas en el círculo sean satisfechas.  Asegurate de que tus contribuciones al círculo son buenas y suman a su riqueza.

  • Conserva la confianza:  Esto tiene que ver con la confidencialidad de lo que se dice dentro del círculo.  Lo que se dice dentro del círculo, queda dentro del círculo.  Así haces de él un lugar seguro para que todas puedan expresar experiencias y sentimientos.

  • Cuando sea necesario, toma las decisiones por consenso.

 

Estas guías son sugerencias que cada círculo tomará o descartará según su propio funcionamiento.

Esta guía fue tomada de  www.millionthcircle.org

 

Ana Cejas se especializa en el estudio y aplicación terapéutica de los aceites esenciales.  Es autora de los libros "Aromas del Alma" y  "Cosmética Esencial".  Podés encontrar información sobre su trabajo visitando www.casadebruja.com