Avebury

En el medio de la nada, sin carteles que lo anuncien, tan inhóspito como se ve en la foto aérea, un paraje neolítico de menhires inmensos que dan sombra a las ovejas, rodeado de una fosa circular y un mágico círculo elevado de blanca tiza.

Anterior a la lengua escrita, no se sabe bien cuál era su función, pero se siente la fuerza poderosa de un monumento que, socarrón, desafía a quien lo quiere catalogar.

Caminé la circunferencia blanca bajo el rayo del sol, descansé a la sombra de las piedras y me reí sola de la aventura increíble en medio de la ruta.

En el único pub del lugar, el León Rojo, me esperaba una sorpresa más.

Estas fotos, poquitas y jugosas, son el testimonio de que el mundo es un lugar de deliciosas incoherencias.