Salsa pico de gallo

 

 

Fría solamente en temperatura y preparación, la salsa pico de gallo es un básico para tener en la heladera y condimentar casi todo.

 

Es simple:

Tres partes de tomates maduros

Una parte de cebolla

Algún diente de ajo

Un toque de ají picante (fresco, muy fresco)

 

 

 

 

La receta clásica lleva cilantro, pero yo he alternado diferentes versiones con albahaca, perejil, rúcula y hasta salvia.  Verde que te quiero verde,lo que más te guste.

Un chorro generoso de jugo de limón, nada de botellita, exprimido.

Así de simple, en crudo, todo a la procesadora, sin abusar.  Se podría picar a mano, pero soy una bruja  tecnológica.

La consistencia debe quedar texturada, no un licuado.  Es un condimento para masticar.

Dejar reposar 24 hs en frasco de vidrio y en la heladera.

Nunca pude hacer la prueba de la duración definitiva, es tan rica que en casa dura pocos días.

 

 

Ana Cejas