Autorretrato

 

Es una tarea sensible la que se propone: llevar la intimidad más profunda de la esencia a una presentación pública. Confío en la capacidad coqueta de los aceites esenciales que muestran, sensuales, lo que ha de lucir.

Los perfumes y las personas se construyen en capas, las primeras saltan a la vista, son las notas altas. Lo primero que se ve cuando se conoce a alguien.

En mi caso el aceite esencial de Caléndula me define.  Tengo el vicio de donde otros no miran, como un rayo láser que ilumina eso que está llamado a ser. Esto me lleva a hacer observaciones profundas y preguntas incómodas por igual.

En el hacer soy Lavanda, práctica, tengo los pies en la tierra y me muevo tan ligero como una ardilla.  Hago varias cosas al mismo tiempo y en diferentes niveles. Ando por la vida con una libretita para anotar ideas.  Puedo prescindir de cualquier cosa menos de ella. Y si alguien se atreviera a abrirla, cosa poco probable, encontraría dibujos, listas de compras, planes de trabajo propios y ajenos, fechas de cumpleaños, recordatorios, poemas y hojas arrancadas, porque algunas palabras van quedando por ahí, hechas carta de amor que me inspiran las personas con las que me cruzo.

En el corazón del perfume, las notas medias que se perciben en el sentir de las personas, soy Gardenia.

Creo en el gozo como fuerza pulsante para cambiar el mundo, creo en el poder de regar las flores en las personas, marcar lo valioso que tienen, estimularlas a ser más allá de las fronteras aburridas del deber.  Los aceites esenciales, medicina poderosa, son pura belleza, remedios exquisitos que deleitan, sanan y señalan caminos de verdad y bienestar. Propongo una ética gardeniosa del disfrute, que es regordete y generoso, que se multiplica cuando se entrega, como la Naturaleza.

Las notas bajas están escondidas en el perfume y en las personas.  Son el sustento, la raíz, lo invisible que alimenta el resto.  En mi caso, escondo en mis huesos un Palosanto de independencia y movimiento seguro.  Una Gran Madre interior que abraza y un Gran Padre que señala el rumbo.  Un "vos podés" firme que invita a caminar la vida con ojos curiosos.

Soy, estoy siendo, bouquet de construcción autogestiva en proceso…

Y vos, como te definirías en aromas?